jueves, 18 de noviembre de 2010

Fertinagro Sur, o cómo alargar la agonía de la Avda. Francisco Montenegro

Según cuenta el Huelva Información del pasado sábado 13 de noviembre una empresa denominada Fertinagro prevé invertir 10 millones de euros para "reconvertir" la factoría de Nilefos, "abandonada hace más de un año por su antiguo dueño, el grupo Madhvani". Con esa reconversión, Fertinagro pretende utilizar, "rehabilitar" dice la noticia, solo parte de la factoría de Nilefos, antigua Rhodia, "abandonada" tras la "huida" de su anterior propietario, para la fabricación de "fertilizantes especiales y fosfatos para alimentación". Parece ser que para ello Fertinagro ha presentado su proyecto a las "administraciones públicas onubenses", pero sin especificar la noticia cuáles sean éstas.

La noticia en modo alguno es nueva, ya el mismo diario el 7 de mayo pasado, publicaba un artículo con el siguiente titular: La factoría de Nilefos se destinará a la fabricación de fertilizantes especiales. En dicha noticia sí se concretaba qué administraciones apoyaban el proyecto, en concreto el Ayuntamiento de Huelva y la Junta de Andalucia.

El proyecto presentado por Gerardo Martín Blesa, presidente del Grupo Tervalis (matriz de Fertinagro), supondría una inversión de 10 millones de euros, de los cuales 3 millones serían aportaciones públicas, y se crearían 60 puestos de trabajo, entre los cuales, según noticia aparecida ayer mismo, Fertinagro estaría dispuesta a integrar en su proyecto a la plantilla de Nilefos, que contaba con 49 trabajadores. En definitiva, parece ser que Fertinagro contrataria a los 49 trabajadores afectados por el cierre de Nilefos y  a 11 nuevos trabajadores más.

La noticia resulta transcendente, primero porque afecta a la ilusión de 49 trabajadores y en segundo lugar porque afecta a un suelo urbano de uso industrial muy sensible, por hallarse enclavado en la Avda. Francisco Montenegro, sujeta, recordémoslo, a las previsiones suscritas en marzo de 1991 por los firmantes del llamado "Acuerdo de la Mesa para la Recuperación de la Avenida Francisco Montengro", que fueron todas las fuerzas políticas por aquel entonces con representación municipal en el Ayuntamiento de Huelva, PSOE, PP, PA, e IU, los sindicatos UGT y CCOO, los empresarios representados en la FOE, en la que se integra no se olvide AIQB, y la propia Junta de Andalucía, por medio de su representante en Huelva, el Delegado del Gobierno. Dicho acuerdo, que sigue gozando de plena vigencia, pues ninguna de las partes lo ha denunciado, proponía, como define el propio titulo del acuerdo alcanzado, la recuperación  paulatina de los terrenos industriales existentes en la Avenida Francisco Montenegro para otros usos, a mediada que las fábricas fueran cerrando, y que los suelos que se ofrecieran para nuevos usos industriales fueran los existentes en el Polígono Industrial "Nuevo Puerto".

A este respecto, sorprende sobremanera el supuesto apoyo del Ayuntamiento de Huelva al proyecto presentado, en tanto que firmante del anterior acuerdo, y en la medida que el apoyo que ahora parece ofrecer a Fertinagro se opone frontalmente a las vigentes normas urbanisiticas municipales, representadas por el Plan General de Ordenación Urbana de Huelva, en cuya Memoria de Ordenación expresamente se dispone que  el uso industrial del suelo de la Avda. Franciso Montenegro está ligado al periodo de actividad de los actuales concesionarios; "finalizada su actividad, el suelo deberá destinarse a otros usos". (pág. 12 de la referida Memoria).

A tal respecto, resultando publico, notorio, innegable y palmario que la factoría antes de Rhodia y después de sus sucesores empresariales, Nilefos y el Grupo Madhvani, se encuentra inactiva por abandono de sus propietarios, desde hace casi dos años, cerrada vamos, sin suministro de agua, electricidad, ni gas y, por desgracia, sus antiguos trabajadores en el paro, por lo que, indiscutiblemente, en virtud de las normas urbanística citadas, el suelo que ocupaba la factoria abandonada "deberá destinarse a otros usos" distintos a los industriales, que son, sin embargo, los que proyecta Fertiagro con el apoyo de las administraciones publicas de Huelva.

Pero no sólo sorprende este supuesto apoyo municipal, sino también el hipotético de la Junta de Andalucia, pues como narran las anteriores noticias aparecidas en la prensa local, la Junta ya adelantó 2,3 millones de euros al último propietario de la factoria, el grupo Grupo Madhvani, de los 3 millones que tenía acordado entregarle, para la puesta en marcha de un nuevo proceso productivo de generación de fosfato dicálcico, sin que hasta la fecha se sepa nada, ni lo que pasó con los 2,3 millones de euros, ni del grupo Maldhvani. Vamos, que la Junta y los trabajadores han visto como los 2,3 millones de euros se han volatilizado por arte de magia hindú. No contenta la Junta con ello, con haber perdido esos 2,3 millones, ahora parece ser que la nueva empresa que quiere hacerse cargo de las instalaciones abandonadas de Nilefos, para poderla destinar a otro fin productivo, requiere de las administraciones públicas otros 3 millones de euros en ayudas para poner en marcha su proyecto. Es decir, que si el asunto sigue adelante, a la Junta de Andalucia el caso Nilefos, que conviene recordar en su día cerró por circunstancias de inviabilidad empresarial, le costaría 5,3 millones de euros. Los 2,3 que regaló a la empresa hindú y los tres que ahora solicita la nueva redentora.

Llegados a este punto creo que cabe legítimamente preguntarse si ese dispendio es razonable, sobre todo teniendo en cuenta que la nueva empresa ya, de entrada, tampoco ofrece mucha fiabilidad, por que sí, Fertinagro será una empresa nacional de fertilizantes muy importante, solvente y todo lo que se quiera, pero basta leer la noticia publicada el pasado dia 13 de noviembre para ver que no es Fertinagro la que se va hacer cargo del proyecto de Huelva, sino una sociedad creada ex profeso para tal fin. En concreto la noticia reza así: El grupo Tervalis (matriz de Fertinagro) ha creado una nueva sociedad, Fertinagro Sur,  para la puesta en marcha de una planta de fabricación de fertilizantes . Es decir, que si la cosa sale mal habrá que ver que solvencia pueda tener esta nueva sociedad creada con la sola finalidad de iniciar el proyecto. Mucha confianza no deben de tener los propietarios de Fertinagro cuando no ponen a ésta al frente de la inversión, sino que crean una sociedad interpuesta, Fertinagro Sur, que en caso de batacazo sea la que se lleve los golpes y a la que resulte más difícil exigir responsabilidades.

¿No sería mejor y mas justo que, puestos a perder 5,3 millones de euros, ese dinero se repartiera entre los 49 trabajadores afectados por el cierre de Nilefos, antes de arriesgarse a que se pierdan otros 3 millones en un proyecto incierto?

5.300.000 euros : 49 trabajadores = 108.163,26 euros por trabajador.

Tras la solución de la problemática laboral, el suelo que ocupaba la factoría, en aplicación del acuerdo suscrito en 1991 y en lo dispuesto en el PGOU, debe ser recuperado para la ciudad de Huelva para usos dotacionales.

De hecho, no es esta una interpretación particular, sesgada o caprichosa, sino que es la misma que mantuvo el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en su Sentencia de 31 de julio de 2007 que dio la razón a Endesa para instalar la central de ciclo combinado en la Punta del Sebo. El TSJA, en el Fundamento de Derecho quinto de dicha resolución viene a establecer, con caracter firme, pues dicha sentencia no ha sido recurrida, que "la filosofía del PGOUH sobre los terrenos de la Punta del Sebo es recuperarlos para uso residencial y terciario cuando las instalaciones industriales que en ellos se ubican queden obsoletas y sin viabilidad económica, o sea, cuando se produzca el cierre de las instalaciones porque haya finalizado su actividad", es decir, punto por punto lo que ha ocurrido con Nilefos. En el caso de Endesa, al contrario de Nilefos, el TSJA consideró que sí se podía construir su central de ciclo combinado pues estimó que se trataba de una "modernización" de una actividad existente, todo lo contrario de lo que ocurre con la factoría de Nilefos, que lleva dos años cerrada y sin ninguna actividad, por lo que ya no puede destinarse a nuevas actividades industriales.

En definitiva, el proyecto que según parecen apoyan las administracines públicas de Huelva vulnera el Acuerdo para la Recuperación de la Avda. Francisco Montengro, el Plan General de Ordenación Urbana de Huelva y la Sentencia del TSJA de 31 de julio de 2007, además de arriesgar nuevamente tres millones de euros y no dar garantía de continuidad ni de cobro de sus salarios a los trabajadores de Nilefos

La noticia en los medios:

Huelva Información:
07-05-2010 La factoría de Nilefos se destinará a la fabricación de fertilizantes especiales

10-07-2010 El Puerto anula la concesión de los terrenos al propietario de Nilefos
13-07-2010 Los empleados de Nilefos esperan retomar la actividad este año
13-11-2010 Fertinagro prevé invertir 10 millones en su proyecto industrial en Huelva
16-11-2010 Fertinagro, dispuesta a integrar en su proyecto a la plantilla de Nilefos

Odiel
15-11-2010 La plantilla de Nilefós, "satisfecha" con el compromiso de recolocación de Fertinagro

2 comentarios:

  1. ¿Y no hay nadie, dígase una asociación o una administración que denuncie en toda regla dicha tropelía? ¿Cómo se puede ir contra ley sin que haya una sola oposición eficaz? Está claro que la prensa en Huelva es partícipe del atropello.
    Admiro este blog por el servicio informativo que realiza, muy superior al de la prensa profesional.

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  2. Aclararte que si ha habido alguien que ha denunciado este nuevo caso de incumplimiento de los acuerdos firmados por todos los actores sociales en 1991.

    La Asociación Mesa de la Ría ha actuado presentando las alegaciones oportunas por la via que procede, y se está a la espera de que esas alegaciones paralicen el mencionado proyecto de Fertinegro a las puertas de la ciudad.

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