1. Origen e Inauguración del Museo de Arte Contemporáneo de Escultura al Aire Libre de Huelva.
El escultor Pepe Noja (Aracena 1938) , allá por el año 1990, propuso y promovió la idea, ante las autoridades de Huelva, de crear en la ciudad un Museo de Escultura al Aire Libre, a semejanza del que con mucho éxito ya había organizado en Aracena en 1985.
La propuesta fue aceptada, y Pepe Noja consiguió hacer realidad el proyecto, logrando que escultores de prestigio de España y Latinoamérica donaran hasta 63 esculturas al Ayuntamiento de Huelva.
Las esculturas fueron repartidas por las calles del centro de Huelva, por Concepción, Palacios, Pérez Carasa, Berdigón, Rábida, Rascón, Pablo Rada, Plaza de la Constitución, Puerto, Plaza Quintero Baéz, Paseo de Santa Fe, Calle Bocas y Plaza 2 de mayo.
| Plano de la originaria ubicación de las esculturas del Museo de Arte Contemporáneo de Esculturas al Aire Libre de Huelva. |
La tarde del 19 de junio de 1991, a las siete y media, tuvo lugar el acto de inauguración del Museo.
El día antes se dio una rueda de prensa de presentación del Museo, a bombo y platillo, en la que estuvieron presentes el por entonces alcalde de Huelva, Juan Ceada, el propio Pepe Noja, como director del museo, el recién nombrado Delegado de Cultura de la Junta de Andalucía, Juan José Oña (20 años en el cargo le contemplan) y representantes de la Asociación de Comerciantes del Centro.
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| Presentación del Museo (ABC Sevilla, 19/06/1991) |
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| Portada del ABC de Sevilla del día de la inauguración del museo. |
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| Momento de la inauguración, frente a la Iglesia de la Concepción (ABC del 21 de junio de 1991) |
Según la noticia recogida en el ABC del 19 de junio de 1991 (pág 48), el acto de la inauguración consistió en una "fiesta popular con actividades lúdicas, invitación al público y recorrido explicativo por las calles" que acogían las esculturas. Durante el acto, Pepe Noja manifestó que el museo era el primero de España de sus características y "puede ser el quinto de toda Europa". Según Noja, se trataba de un museo abierto a todos los ismos, "desde el hiperrealismo de Berrocal a la abstracción total de Alberdi".
La referida noticia, además, reflejaba la polémica existente en la ciudad respecto a la ubicación elegida por las esculturas, lo que se consideraba una falta de integración con el "paisaje urbano" y por los actos vandálicos, que ya por entonces, habían dañado varias esculturas incluso antes de la inauguración oficial del museo. A propósito de los mismos, Noja manifestó que "con respeto, conciencia y educación ciudadana se logrará salvar el problema del vandalismo y se conseguirá despertar el interés de todos, especialmente de los niños y de los jóvenes" (reflexiones utópicas, pues, como veremos, si algo ha ocurrido ha sido justo lo contrario). Por su parte, el alcade Ceada, en relación con el museo, manifestó que "con el tiempo lo querrán y se sabrá valorar el trabajo realizado", anunciando además la creación de una Asociación de Amigos del Museo.
El Ayuntamiento de Huelva publicó un folleto del "Museo de Arte Contemporáneo de Escultura de Huelva", con el patrocinio de El Monte. En dicho folleto el alcalde Juan Ceada realizada un breve preámbulo que finalizaba expresando que "la única manera de entender que el arte cambia y se democratiza es ponerlo en contacto con la voluntad, el halago y la censura popular. Arte al aire libre es igual a democracia sin muros. Se vive mejor el arte en la calle que en un recinto claustral, sobre todo cuando podemos disfrutarlo con el adorno de la singularísima luz de Huelva y la sensibilidad de sus gentes. Ante esta realidad que hoy palpamos sólo me queda agradecer la generosidad de estos artistas, que con sus obras han hecho posible que las generaciones venideras sean depositarias de este magnífico legado con el que un día los ciudadanos de Huelva la embellecieron".
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| Portada del folleto divulgativo |
Como profeta, el Sr. Ceada no se podría haber ganado la vida, pues no fue necesario el paso ni siquiera de una generación, sino que escasamente bastaron unos pocos años, para que todas las obras desaparecieran de su ubicación originaria y estuvieran perdidas durante años, se supone que en los almacenes municipales, para reaparecer, con el paso del tiempo, por otros lugares de la ciudad, pero enormemente mermadas en número.
2. Polémica sobre la ubicación de las esculturas y primeros actos vandálicos.
La polémica por la ubicación de las esculturas estaba tan viva en la sociedad onubense, que "la primera moción presentada por el PP en el nuevo mandato municipal", recién iniciado en la fecha de la inauguración del museo (las elecciones se habían celebrado el 26 de mayo de 1991) versaba sobre dicho tema. El portavoz del PP en el Ayuntamiento, Arturo Esteban, solicitaba en su iniciativa que se procediera al "levantamiento del conjunto escultórico y de sus barreras, que se constituya un museo al aire libre pero en recinto cerrado que permita la contemplación global del conjunto y preserve el patrimonio artístico" (ABC 19 de junio de 1991, pág. 48). De hecho, aquella propuesta del PP, se llevó a la práctica cuando ganaron las siguientes elecciones, aunque sólo parcialmente, ubicando parte de las esculturas del museo en el Parque de Zafra, lo que, en contra de lo que manifestaron en su día, en absoluto evitó el vandalismo sobre las obras, aunque eso forma parte de otra historia de la que me ocuparé en los siguientes capítulos de esta serie.
La Unión de Cofradías de Huelva denunció ante el Ayuntamiento la dificultad que para el paso de algunas hermandades iban a representar las esculturas, en especial las ubicadas en las calles peatonales.
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| Recorte de ABC 19 noviembre de 1991. |
Organizado por el Patronato del V Centenario, presidido por Díaz Trillo, en mayo de 1992, se rindió homenaje a Pepe Noja por toda su trayectoria artísitica consistente en una exposición "múltiple" de su obra, repartida entre el centro universitario de la Merced, los salones de la Diputación y Casa Colón. El homenaje, para Díaz Trillo era una deuda que la ciudad de Huelva tenía contraida con Noja después de haber hecho posible la realización del Museo de Esculturas. Respecto al mismo, el propio Noja manifestó que, aunque exista división de opiniones, "lo que está claro es que Huelva posee en la actualidad un amplio espacio salpicado de obras pertenencientes a la inmensa mayoría de los escultores más importantes" (ABC de Sevilla, 7 de mayo de 1992, pag 39).
Pero los actos vandálicos continuaban contra las obras escultóricas, lo que motivó que la Asociación de Amigos del Museo (de la que fue vocal, entre otros, Tomás Curbelo, afamado arquitecto de Huelva y que llegó a ser decano de su colegio profesional), cuya creación anunció el alcalde Ceada el mismo dia de la inauguración, saliera a la palestra a denunciar tales hechos, solicitando del Ayuntamiento que pusiera los medios necesarios para evitar el deterioro de las esculturas situadas en las calles peatonales. Además, la asociación expresaba su rechazo a los actos vandálicos que provocaron que el fin del semana del 1 y 2 de mayo de 1993 se destrozara una escultura de Torres Guardia "ubicada a la altura del número nueve de la Calle Berdigón" y se dañaran también otras dos esculturas situadas en la calle Rábida y Rascón. Sucesos de este tipo ya habían motivado la retirada de tres esculturas de la vía pública (ABC de Sevilla, 6 de mayo de 1993, pág. 51).
Así que en 1993 de las 63 esculturas originarias, escasamente dos años después de la inauguración, ya sólo quedaban 60, y eso no era nada para lo que quedaba por venir.
Del abandono en el que se encontraba el museo en 1995, siendo ya alcalde de Huelva Pedro Rodriguez quien fue elegido el 28 de mayo de ese mismo año, y del deterioro de las obras es magnífico reflejo el reportaje aparecido en el desaparecido diario La Voz de Huelva el 30 de julio de 1995, firmado por Felicidad Mendoza Ponce, que por su singular interés se reproduce a continuación:
El propio alcalde Pedro Rodríguez se comprometió públicamente, en agosto de 1995, a "cuidar" el museo al aire libre. Estas fueron por entonces sus palabras textuales: "Realizaremos un buen catálogo, reeditaremos el folleto informativo ampliado y daremos publicidad a estas esculturas, pero lo primero es que la gente vea que el Ayuntamiento se preocupa". Así apareció textualmente recogido en un artículo publicado en La Voz de Huelva el 3 de agosto de 1995:
Ni que decir tiene que el alcalde, que tras 16 años sigue ocupando el cargo, ni realizó el catálogo, ni reeditó el folleto, ni dio publicidad al museo, ni se preocupó de su cuidado. Es decir, un auténtico pleno de incumplimientos. De lo que si se preocupó y bien a conciencia, fue de desmantelarlo de las calles de Huelva, retirando coincienzudamente todas y cada una de las esculturas de su ubicación original. Pero eso forma parte de otra historia, de la historia de la que se ocupa la siguiente entrada de este blog: Esculturas Malqueridas 2. Desperdigadas, perdidas y maltratadas.


















Hasta los genios cometen tonterías. Me gusta lo que conozco de Noja, que no es todo, pero las estatuas en medio de las calles eran motivo de accidentes y choques contínuos, lo que supuso el rechazo de la población.
ResponderSuprimirOtra cosa es cómo se hayan guardado, conservado y utilizado después; pero en calles peatonales, eran motivo de accidentes y cabreo, reconozcámoslo, jolines. Y con el "nivel cultural" choquero, ¿qué se puede esperar?
me párese que estas esculturas son las que están actualmente en el parque de zafra
ResponderSuprimirYo las habré visto miles de veces a lo largo de toda mi vida pero nunca me he parado a contemplarlas ni las he valorado en ningún sentido,para mí eran una parte más de la calle.Igual ahora que ya no soy ni un niño ni un adolescente podría mirarlo con ojos interesantes no lo sé.
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