sábado, 31 de diciembre de 2011

¿FELIZ 2012? PARA LA RIA DE HUELVA SEGURO QUE NO.

Llega el 2012 ... El año que muchos consideran del fin del mundo.

Para Huelva desde luego esta apocalíptica profecía se acerca bastante a la realidad.


Durante el 2012 se ciernen sobre Huelva tal abrumadora cantidad de desmanes medioambientales, paridos por oligarcas descerebrados y fieles afiliados a la partitocracia, que os resultará difícil encontrar, no ya en España ni en Europa, sino en todo el Mundo, una ciudad y un entorno más amenazado por proyectos radicalmente agresivos contra el medio ambiente, la salud de sus ciudadanos y potencialmente letales como los que se proyectan para esta ciudad, muchos de ellos a punto de convertirse en pocos meses en una triste realidad.

1) Fertinagro.
En los terrenos que ocupaba la antigua Rhodia-Nilefos, en la Avda. Francisco Montenegro, la Junta de Andalucía ya ha concedido a la empresa aragonesa Fertinagro la Autorización Ambiental Integrada para construir una nueva fábrica, el Ayuntamiento de Huelva también ha aprobado la licencia para dicho proyecto y el Pueto de Huelva ha otorgado la oportuna concesión de ocupación de los terrenos por 25 años prorrogables. De llevarse a cabo, significaría la ocupación de la orilla del Odiel y, por tanto, la privación del uso y disfrute de la ria para los ciudadanos de Huelva por lo menos hasta el año 2037, si no más. Todas las luchas, trabajos e ilusiones puestas en la recuperación de la Avda. Fco Montengro durante años, se las tragaria, por décadas, el sumidero químico del Polo.


Huelva Información 22/12/2011
Sobre este asunto puedes echar un vistazo al post "Licencia a Fertinagro. Un ayuntamiento contra la ilusión de sus vecino" (pincha aquí)

2) Foret.
En los terrenos de esta factoría, ahora cerrada, también en el Avda. Francisco Montengro, planea idéntico futuro, también para ser explotada por Fertinagro, que el que por desgracia ya es toda una realidad, al menos administrativa, en la antigua fábrica de Rhodia-Nilefos.

3) Fosfoyesos.
Hoy se cumple un año justo del cese del vertido de fosfoyesos a las marismas del Tinto, y todavía no se ha retirado ni un solo gramo ni se han iniciado las labores de la cacareada recuperación de los terrenos, que fue explotada electoralmente hasta la saciedad por la partitocracia rampante, ni nada de nada. La Junta presentó a bombo y platillo su proteyto de recuperación, supuestametne con avales cientificos, pero sin dar solución alguna a la contaminación radiactiva (a este respecto puedes leer el post "Fosfeyesos, medias verdades y radioactividad", pincha aquí ). Durante las elecciones municipales, el alcalde de Huelva, tras años de silencio cómplice con los vertidos contaminantes, anunció su propio proyecto de recuperación, "llevarse los fosfoyesos", todavía lo estamos esperando. Hasta la fecha, nuestro alcalde se ha gastado la friolera de 6000 euros, para en encargar a una empresa, sin ninguna experiencia en la gestión medioambiental, la redacción de un proyecto de solución al mayor caso de contaminación industrial de Europa. Eso si que es ajustar costes. Mejor se hubiera gastado ese dinero en conseguir la alegría de más de un niño alumbrando con luces navideñas un poquito más las calles de esta triste ciudad.

Y mientras esta estéril disputa prosigue, para hacernos creer que los ciudadanos tenemos capacidad de elección, ninguna de las dos administraciones, ni la local ni la autonómica, están teniendo en cuenta proyectos nacidos de la propia Universidad de Huelva para solucionar este gravísimo problema de contaminación y de salud pública, con los cuales se además se podría crear empleo durante muchísimo tiempo. Proyectos como estos:


Huelva Información 14 octubre 2011
Huelva Información 14 julio 2010
Nuestros representantes, como si nada, a sus batallitas por mantener la poltrona. Ignorando proyectos innovadores con tal de no bajarse del burro que arrastra el carro de sus chapuzas prometidas en campaña electoral.

Otros posts relacioandos:


4) Grave incidencia en la salud de las partículas ultrafinas presentes en la atmósfera de Huelva.
Los más recientes estudios científicos demuestran la grave incidencia en la salud de las partículas ultrafinas, que no pueden captar las bases de medición de la contaminación atmosférica que la Consejería de Medio Ambiente tiene repartidos por varios puntos de la capital. Estudios como los que está lleva a cabo el INTA en la base del Arenosillo, y la propia UHU, en concreto por el Centro de Investigación en Química Sostenible, a través de la doctora Fernández Camacho, para quien las concentraciones de metales como el arsénico, cobre o cadmio que se registran en Huelva son de 3 a 5 veces superiores a las que se registran en otras ciudades europeas, así como que las concentraciones de partículas ultrafinas durante las horas centrales del día son el doble de las que se registran en muchas urbes de Europa por efecto de la actividad industrial en nuestra ciudad. Durante el período estudiado por la doctora de la UHU se pudieron constatar varios episodios de concentraciones muy altas de arsénico. 


Si quieres consultar la tesis doctoral de la doctora Fernández Camacho pincha aqui.
Y a todo esto, siguen sin realizarse los estudios epidemiológicos, reivindicación histórica de la ciudadanía de Huelva desde los años 70, para determinar la incidencia que la contaminación generada por el Polo esté produciendo en la población de Huelva y su entorno (Palos, Moguer, Punta Umbría, Aljaraque, Gibraleón) y ello con base en las recomendaciones de la Comisión Europea, que instaban al Ministerio y a la Junta a realizarlos.

5) Concesión de licencia a Cepsa para utilizar el subsuelo de la Provincia de Huelva como zona de almacenamiento geológico de dióxido de carbono (BOE 29 de julio de 2011).
Ver el post, "Un inmenso pedo de CO2 bajo la provincia de Huelva" (pincha aquí).
Área de la provincia de Huelva que incluye la concesión otorgada a Cepsa  para  inyectar en su subsuelo CO2, según las coordenadas publicadas en el anuncio del BOE de 29/07/2011
6) La regasificadora de Villar Mir.
Fertiberia/Millar Mir, responsable del mayor vertido de residuos industriales de Europa, las balsas de fosfoyesos, aun no ha iniciado siquiera la restauración de los terrenos ocupados por su ingente vertido, cuando las administraciones competentes en materia medioambiental, lejos de sancionarle, le conceden permiso para instalar una "regasificadora" en los terrenos del Puerto Exterior, en el estuario de los ríos Tinto y el Odiel. Así que, en lugar de convertir la previa solución del mal causado con el vertido de los fosfoyesos en una condición sine qua non para la concesión de cualquier nueva licencia, al marques de Villar-Mir se le premia con la autorización para montar una nueva factoría, a pesar de llevar para siempre a sus espaldas el estigma de haber sido la empresa más contaminante de la historia de España.



La concesión de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) a dicha regasificadora es contraria al informe del CSIC que consideraba que el número máximo de centrales térmicas de ciclo combinado que podría soportar el estuario de la Ría de Huelva era el de dos, precisamente las que ya existen (Endesa y Unión Fenosa en Palos), al suponer un número mayor de centrales una subida de la temperatura del agua del estuario de la ría de más de 8º C, incompatible con la vida en el estero (El País, 12/04/2005 pincha aquí).

7) Proyecto para utilizar los yacimientos naturales de gas, hoy ya vacíos por su extracción, situados, uno en el entorno de Doñana, denominado "Marisma", y otro a treinta 30 km mar adentro, frente a Mazagón, denominado "Poseidón", como depósitos artificiales de almacenamiento de gas, en favor de Petroleum Oil & Gas España, filial de Gas Natural (de cuyo consejo de administración forma parte curiosamente Felipe González, el cual en un flagrante conflicto de intereses es además el actual presidente del Consejo de Participación de de Doñana, que es quien ha autorizado el proyecto (ver. Resolución de la Dirección General de Energía y Minas de 2 de septiembre de 2011).


La noticia en los informativos de La Sexta.
La incidencia que dicho proyecto tendría en la ría de Huelva y su entorno es manifiesta, pues el gas debería trasladarse a esos macroalmacenes subterráneos por un gaseoducto desde el punto de atraque que los barcos gaseros tienen en la planta de Gas Natural en el Puerto Exterior.

8) Falta de control en el vertedero industrial de Nerva.
Incendios, vertidos y filtraciones contaminantes incontroladas, determinaron este pasado verano su cierre cautelar por parte de la Consejería de Medio Ambiente. Conociendo a este organismo (te conozco por lo que rascas cazón), ya os podéis imaginar la envergadura que tendrían la irregularidades detectadas en el control del vertedero para que no tuviera más remedio que acordar su cierre. 



No se tiene noticia que se haya llevado corrección alguna significativa para levantar la orden de cierre, sin embargo el vertedero ha vuelto a su actividad, sin duda debido a las presiones de las industrias del Polo Químico de Huelva, pues necesitan como el comer de dicho vertedero para seguir con su actividad, pues allí donde depositan parte sustancial de sus residuos más contaminantes.

La falta de control en el vertedero no sólo se extiende a la nefasta gestión de los residuos que determinaron el cierre cautelar por la administración autonómica, sino, presuntamente incluso, a la falta de inertización previa de residuos procedentes de Italia y Portugal, razón por la que existen abiertas diligencias en el Juzgado de Instrucción de Valverde.

9) Vertidos incontrolados de residuos mientras estuvo cerrado el vertedero de Nerva.
Lejos de parar su producción si hubiera sido preciso, las empresas del Polo, en concreto Tioxide, han seguido con su actividad a pesar de no disponer de un lugar autorizado en el que depositar sus residuos, y para ello, sin pararse en barras, han vertido residuos en vertederos ilegales como el descubierto en una finca de la localidad sevillana de Los Palacios. Nada se ha investigado respecto a qué han hecho las restantes empresas del Polo con sus residuos mientras el vertedero de Nerva ha permanecido cerrado, ni dónde han ido a parar los mismos. A tal respecto, basta recordar que tras el desastre de Aznalcollar se descubrió que gran parte de los lodos tóxicos que se depositaban en la balsa siniestrada procedían de nuestro gentil, limpio e irremplazable Polo de desarrollo de origen franquista. Ese mismo Polo que no ha conseguido sacar a Huelva de la frontera de la provincia número 30 de España. La misma posición que venía ocupando durante toda la primera mitad del siglo XX, antes de su implantación, perdón, impolución.

En relación con estos vertidos puedes leer el post "Los yesos rojos de Tioxide" (pincha aquí)



Esta es la relación de gravísimos problemas medioambientales que a vuela pluma se me vienen a la cabeza en estas postrimerías del año. Si conocéis otros, que seguro que los habrá, no dudéis en comentarlos.

Frente a los mismos, cualquier mente sensata concluiría que la respuesta social sería clamorosa, las protestas incesantes y en todos los medios posibles: calle, prensa, radio, internet. El problema es que la sensatez no es una virtud que abunde en Huelva, así que la realidad es bien distinta: ni una protesta, ni un editorial, ni una convocatoria, ni una iniciativa política que no sea un mero brindis al sol. Nada. Nada de nada.  

El colmo es que ni las plataformas ni asociaciones ciudadanas creadas ex profeso para la hipotética defensa de la ría y la legítima aspiración de su recuperación para la ciudadanía de Huelva han propuesto nada, han hecho nada, han convocada nada. Nada de nada.

2011 medioambientalmente en Huelva ha sido el año de la resignación, teñida de la estéril vanagloria tipicamente humana de creer que un puñado de votos te hacen imprescindible, cuando lo que has sido es un mero títere coronado de hojalata con el que ha jugado un rato la oligarquía química de esta maltrecha ciudad.

2012 será el año en el que el Polo volverá a ocupar la presencia mediática, territorial y social que tuvo durante los años ochenta y noventa. Una involución que nos hará retroceder veinte años ¿Para que nos han servido asociaciones y plataformas? ¿Para que ha servido un partido político? Ya sabéis la respuesta: para NADA.

¿A quién tiene enfrente el lobby químico representado por la AIQB? Definitivamente, a nadie.

¿Servirá pues para algo este post? No lo dudes. Para nada.

¿Es útil el tiempo que he dedicado ha redactarlo? Fijo que no. 

La respuesta está en la calle. Y la calle, mucho me temo, adora su Polo, su ración de contaminación diaria, sus partículas ultrafinas aspiradas bien dentro de sus pulmones, sus casos de amigos con cáncer a quien visitar  en el Juan Ramón para saciar su ración de conmiseración, su paisaje destrozado del que poder criticar ante sus visitas foráneas, sus parientes parados respecto de los cuales sentirse superior, ... Todo muy edificante y onubense.

¿Feliz 2012? Me voy a tomar ... las uvas. 



martes, 20 de diciembre de 2011

SIMBOLOGÍA MASÓNICA DE LAS COLUMNAS Y OBELISCOS DE LA PLAZA DOCE DE OCTUBRE.


En la Plaza Doce (XII o 12, que de la tres maneras lo he visto escrito) de Octubre de Huelva hay seis elementos ornamentales, mobiliario urbano como lo denominan los arquitectos, que llaman la atención por su singularidad. Cuatro columnas y dos obeliscos geométricamente dispuestos en al arco de la semicircunferia que conforma la plaza. Cada uno de los obeliscos remata uno los dos extremos de la plaza, y las columnas, agrupadas en dos parejas, se ubican, una en la avenida Sanlúcar de Barrameda y la otra en la de la Real Sociedad Colombina Onubense, que son las dos calles que bordean los Jardines del Muelle (popularmente conocido como Parque de las Palomas), sirviendo de este modo de pórtico de entrada, bien al puerto, bien a la propia ciudad, según la dirección que se tome.

Pareja de columnas de la Avda. Sanlúcar de Barrameda 
Pareja de Columnas de la Avda. de la Real Sociedad Colombina Onubense.

Al margen de por su singularidad y evidente valor formal, tales elementos sorprenden por haber sobrevivido intactos desde 1929, a pesar de las varias remodelaciones que ha sufrido la plaza 12 de Octubre y las agresivas edificaciones que han sido levantadas en su entorno, más si cabe teniendo en cuenta que Huelva no ha sido precisamente un ejemplo en la conservación del patrimonio urbano, y en la que a sus munícipes nunca les han dolido prendas a la hora de meter la piqueta en cualquier clase de edificación que rezumase valor arquitectónico, histórico o simple vetustez.

En su tesis doctoral, "La Historia del Puerto de Huelva (1873-1930)", la responsable de la Unidad de Archivo y Biblioteca del Puerto de Huelva, Ana María Mojarro Bayo, nos cuenta que en el verano de 1915 "sobre una zona de marismas ganadas al Odiel y cerca del Puerto, en la plaza XII de Octubre, se inició el trazado de los Jardines del muelle". Más adelante nos concreta que estos terrenos donde hoy se ubican los Jardines del Muelle fueron ganados a la ría "con depósitos procedentes de los dragados". Según esta misma autora, más adelante, a finales de 1927 y durante 1928, fue proyectada la urbanización de estos terrenos, tal como consta en los archivos de la institución portuaria en el expediente denominado “Renovación de las vías de circulación de este puerto”, a tal respecto obra además en la Dirección General de Puertos un Expediente de Obras denominado de “Ampliación de la plaza de ingreso al puerto”, firmado por el Ingeniero del Puerto de Huelva, Francisco Montenegro, del año 1928.

Según la propia Ana María Mojarro, estos proyectos estaban estrechamente vinculados con la construcción del "Muelle de Fábrica" (actual Muelle de Levante), pues para facilitar el acceso de la población al nuevo muelle "se proyectó una vía de ronda, que partiendo de la carretera de Gibraleón, en las inmediaciones de la plaza de toros, en el norte de la capital, circunscribiera la zona de muelles en toda su extensión, hasta unirse con la carretera de Sevilla cerca de la estación de este nombre, al sur. Igualmente, dos avenidas que partirían de una plaza semicircular situada hacia la mitad de la zona, servirían para enlazar la parte central de la población con la de los muelles", que constituiría el antecedente de la actual Plaza 12 de Octubre. Todo ello, según la mencionada autora, se puede considerar un antecedente del proyecto denominado “Avenidas de ingreso al puerto”, que se firmó en 1930, bajo la dirección del Ingeniero Francisco Montenegro y Calle, y que, a su vez, formaba parte del proyecto del propio Muelle de Fábrica. En este proyecto de 1930, "las calzadas que se articulaban en esta zona –Almirante Hernández Pinzón, Odiel y Gibraleón, actuales Marina, Avenida de Italia y de Alemania- concurrirían en una pequeña plaza, XII de Octubre, y desde aquí arrancarían las avenidas noroeste y suroeste –actuales Real Sociedad Colombina Onubense y Sanlúcar de Barrameda- hasta salir al muelle en su tercio central". Como concluye la autora "gran parte de este proyecto llegó a ser una realidad, aunque no en su totalidad".

Nada se dice, sin embargo, en la detalladísima e interesante obra de Ana María Mojarro, respecto a la existencia en la plaza de los obeliscos y columnas ornamentales ni, por tanto, de su autoría, origen y significado, a pesar de ser los elementos más singulares, originales y perdurables de la misma.

En el siguiente plano del alzado del proyecto inicial de la plaza se puede observar claramente que por parte de Francisco Montenegro, autor del proyecto, se incluían como ornamentación del espacio público los dos obeliscos que hoy rematan los extremos de la Plaza 12 de Octubre, no así las cuatro columnas que hoy podemos contemplar erigidas como pórtico de las dos avenidas de acceso al Puerto.

Fragmento del plano relativo al Expediente de Obras del Puerto denominado "Avenidas de Aceso al Puerto", extraído de la obra "Historia del Puerto de Huelva", de Ana  María  Mojarro Bayo, en el que se aprecian los dos obeliscos que rematan los extremos de la plaza proyectada.
Fotograma extraído del documental "Onuba" (1939), del director Vicente Zaragoza,  en el que podemos observar nítidamente uno de los dos obeliscos de la Plaza Doce de Octubre, en concreto el que hoy se encuentra junto al edificio de Aduanas, y la Avda. de Italia al fondo (el video puede verse en en el canal de youtube de la HuelvaCateta, picha aquí)
Por otra parte, en la obra "Guía de Arquitectura de Huelva", de los arquitectos José Álvarez Checa y Lourdes de la Villa Márquez y de la propia Ana María Mojarro Bayo, editada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva en 2002, aparecen reseñados con el número 51 "Farolas y obeliscos. Plaza XII de Octubre", con dos fotografías de tales ornamentos, junto a las cuales aparece la siguiente y escueta información: "Con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929, el Puerto de Huelva proyecta la Plaza de Octubre (sic), que daba entrada a la Avda. del Puerto". No se menciona la posible autoria de tales elementos arquitectónicos. Aunque escueta, sin embargo, la nota transcrita nos aporta un dato importante, a saber, que tanto los obeliscos como las columnas-faro fueron erigidos como elementos conmemorativos de la Exposición Iberoamericana de 1929. Así pues, el hecho de que, como hemos visto, en los planos del proyecto de Francisco Montenegro de 1930 figuraran los obeliscos, en modo alguno puede interpretarse como que estos fueran ideados ex profeso para dicho proyecto, sino que los mismo figuraban en los planos por estar ya erigidos desde el año anterior, siendo por tanto decisión del proyectista de la plaza el conservarlos, integrándolos en su proyecto. Es curioso, sin embargo, que en dicho proyecto de Montenegro no figuraran las cuatro columnas-faro, pues habiendo sido también erigidas en 1929, el hecho de que no aparecieran en el plano de 1930 sólo puede interpretarse como una decisión del ingeniero de eliminarlas del diseño de la futura plaza. Por suerte, esa parte del proyecto no se llevó a cabo, y las columnas siguen hoy en pie, espectaculares.

Obelisco situado junto al edificio de Aduanas

Obelisco erigido junto a la antigua estación de Zafra
Dejemos que Castro Crespo en su genial "Huelva Ilustrada. 3000 años de paisaje urbano", como arquitecto y artista plástico, nos describa estos asombrosos ornamentos urbanos:

Detalle de los azulejos
 con reflejos de cobre
 que revisten las cuatro
 caras de los obeliscos.
"El obelisco tiene el basamento de bloques de granito abujardado, mientras que el cuerpo del elemento es de ladrillo sin llagado y aparecen sus cuatro caras revestidas de placas cerámicas con reflejo de cobre. Los cuatro paños laterales se encuentran hendidos tres centímetros con relación a los ladrillos del contorno. El remate, también de ladrillo, está adornado por piezas cerámicas con aire de greguería clásica. Los faroles son de forja y conecta con los pescantes ricamente ornamentados. Tanto estos como la abrazadera calada donde aparece el escudo de Obras del Puerto, son de fundición".

Escudo de obras del puerto que figura en cada uno de los cuatro lados de los obeliscos

En relación a las columnas-farol, "el diseño de este otro elemento es más delicado y esbelto que los obeliscos. Su largo fuste, realizado en ladrillo plantillado, se presenta como pieza ornamental de primer orden. La basa corre constructivamente igual suerte que sus vecinos obeliscos, siendo de granito. La columna lateral está rematada por un capitel jónico resuelto de una pieza igualmente en granito, sobre el que aparece el farol, que se trata de una esfera que emula el globo terrestre. Dicha esfera está confeccionada de piezas de vidrio translúcido engarzadas entre la retícula irregular y esférica que aparece al enlazarse los cinco paralelos y los dieciséis meridianos, todos ellos de bronce".

Castro Crespo encuentra como referencia a la idea de estas columnas-farol la del monumento columnario, diseñado por el arquitecto Ricardo Velázquez, erigido a Colón en La Rábida (desaparecido por su temprana ruina) con motivo del IV Centenario del Descubrimiento de América, el cual también aparecía rematado con un globo terráqueo. No obstante, mientras la columna de La Rábida se mostraba como un monumento imbuido de espíritu cristiano, al aparecer coronado el globo terráqueo que lo remataba con una gran cruz, por el contrario, las columnas de la Plaza Doce de Octubre se nos muestran huérfanas de cualquier simbología religiosa.


Por último, gracias a la generosa información brindada por el amable lector de este blog, Francisco V, he tenido conocimiento que el escritor Antonio José Martínez Navarro también tuvo oportunidad de ocuparse de estos ornamentos en el tomo V de su obra "Historia Menuda de Huelva", en concreto en el capítulo denominado "Las viejas columnas y obeliscos de la plaza XII de Octubre". En dicho capítulo, el autor, que realiza una poética descripción de estos singulares elementos decorativos, nos brinda tres datos relevantes, a saber, el primero de ellos que el diseño de los mismos correspondió a Francisco Montenegro Calle con la colaboración del delineante Francisco Gómez Sánchez, lo que corrobora las conclusiones que se extraen de la obra citada de Ana María Mojarro Bayo; el segundo, que en un articulo publicado en el desaparecido diario La Provincia en octubre de 1929 (coincidiendo con la conmemoración del Descubrimiento) se informaba de la instalación de las "artísticas farolas" en la plaza, pero a las que todavía faltaban en dicha fecha  "lámparas y luz" y, por ultimo, en tercer lugar, que no fue hasta marzo de 1930 cuando se llevó a efecto la definitiva inauguración del alumbrado, tal como se recoge en la noticia asimismo aparecida en el diario La Provincia de 12 de marzo de 1930.


No obstante, los artículos de la prensa de la época citados por Martínez Navarro también generan la duda de si las "artísticas farolas" a que se refieren son las columnas y obeliscos de que venimos tratando o, por el contrario, hace mención a las restantes farolas que iluminaban la Plaza Doce 12 de Octubre y ello porque, en concreto el artículo de 12 de marzo de 1930, menciona unas farolas que "para el alumbrado público ha adquirido nuestro activo ayuntamiento", de lo que se puede deducir que éstas no sean las columnas y obeliscos a que nos venimos refiriendo. Primero porque dichos ornamentos, como hemos visto, no fueron "adquiridos", sino que se diseñaron y construyeron ex profeso para su instalación en la plaza y, en segundo lugar, pues como también hemos visto, tanto las columnas como los obeliscos fueron realizados por el Puerto de Huelva y no por el Ayuntamiento, que es lo que con rotundidad informa la noticia que transcribe Martínez Navarro en su obra citada. La anterior duda se ve incrementada tras la visión de la postal que se reproduce a continuación, pues en la misma se puede observar en el centro mismo de la plaza una farola, hoy inexistente, distinta de las columnas y obeliscos y que a lo mejor es a la que se refiere el periodista como adquirida por el Ayuntamiento, junto con otras, para alumbrar la plaza.




Detalle de los ladrillos con los
 que está construido el fuste
 de las columnas.

Ninguna otra literatura he encontrado que haga referencia a estos espectaculares ornamentos, a pesar de su belleza, importancia y raigambre en el diseño urbano de una ciudad tan huérfana de belleza formal.




Simbología de las columnas-farol.

Desde siempre me han impactado estos seis singulares y característicos elementos decorativos, pero lo cierto es que desde escribí el artículo publicado en este blog dedicado a los símbolos masónicos en el Barrio Obrero (si quieres consultarlo puedes pinchar aquí) y tuve para ello la oportunidad de realizar un somero estudio a la simbología masónica, veo estos obeliscos y columnas todavía con mayor curiosidad e interés si cabe.

Aquel artículo me permitió conocer que en la entrada de todo templo masónico deben estar erigidas dos columnas, que a semejanza de las que según la Biblia presidían la entrada del Templo de Salomón, no sostienen nada, no tienen utilidad estructural alguna, sino tan sólo una finalidad simbólica y espiritual: servir de pórtico que separe de manera firme y clara el mundo profano de la cámara interior donde se guarda la sabiduría y los trabajos de la logia. De hecho, cuando nace una nueva logía de dice que "levantó columnas" en tal fecha.

Estas columnas tienen nombre, la una J, del hebrero Jakhin, y la otra B, de Boaz, tal como figura en la Biblia. Sin embargo, algunos tratados masónicos de origen norteamericano atribuyen el origen del nombre de las columnas a la rememoranza de Jacobus Burgundius, último gran maestre templario.

Aunque en la original descripción que de las columnas de la entrada al Templo de Salomón se recoge en la Biblia, las mismas aparecían rematadas con una flor de lirio y decoradas con granadas, lo cierto es que desde el siglo XIX comenzó a arraigarse la tradición de colocar sobre los capiteles de las columnas de entrada al templo masónico esferas celestes, o el propio Sol, en la columna de la izquierda, y globos terráqueos o lunares en la de la derecha. Dicha tendencia moderna, aunque sin tener ninguna raíz en las tradición antigua, lo cierto es que representa también una simbología ancestral y profunda, la del concepto de dualidad, Sol y Luna, Cielo y Tierra, noche y día, espíritu y materia, bien y mal, que debe fundirse en la unidad que se alcanza con el saber depositado en el interior del templo.

Llegados a este punto es donde encontramos la evidente relación de la simbología presente en el interior del templo masónico con las columnas-farol que decoran desde 1929 la Plaza Doce de Octubre. Aunque el número de columnas erigidas en la plaza es de cuatro, lo cierto es que aparecen dispuestas en dos parejas claramente separadas la una de la otra, sirviendo cada una de las parejas de "pórtico" a una de las dos vías de acceso al Puerto, apareciendo todas ellas rematadas con esferas celestes o terráqueas, que se iluminan para servir de farol.

En este caso las imágenes sí que valen más que mil palabras. Basta comparar los siguientes grabados masónicos con las columnas de la Plaza Doce de Octubre para concluir que la asombrosa similitud o, más bien, la absoluta identidad entre ellas, no puede obedecer a la simple casualidad.





Quien quiera que encargara o diseñara las columnas de la Plaza Doce de Octubre y su disposición en dicho espacio público, resulta evidente que lo hizo con el claro propósito de trasladar la simbología masónica de las columnas J y B a la entrada del Puerto de Huelva o, quién sabe, a la propia entrada de Huelva misma, si se llegaba a ella desde el puerto, asimilando de este modo la ciudad a un templo, para cuyo acceso había forzosamente que a travesar el "pórtico" de la dualidad representado por las columnas-farol erigidas a tal fin.

Dicha posibilidad, que hoy nos puede parecer descabellada, sin embargo, puesta en su contexto histórico, finales de los años veinte del pasado siglo, resulta perfectamente factible ya que durante dicha década se produce un verdadero periodo de esplendor de la Masonería onubense, hasta el punto que, como ya expuse en el artículo dedicado a los símbolos masónicos en el Barrio Obrero, según reflejan las Memorias anuales de la Gran Logia Simbólica Regional del Mediodía, Huelva se convirtió durante los años veinte en uno de los principales focos masónicos de Andalucía. Era tal el auge masónico, que en 1925, debido al elevado número de miembros que estaban adscrito a la logia de la capital, denominada Minerva, decidieron dividir el Taller y crear dos nuevas logias, Cañavate y Soto-Váquez. En 1926 llegó a fundarse en la capital una cuarta logia, Redención, alcanzándose el cenit de este auge masónico en Huelva en el año 1927 con la fundación de la logia Transigencia (ver el artículo de María de los Ángeles Sampedro Talabán "La Masonería en Huelva durante el siglo XX. 1900-1936", publicado en Huelva en su historia nº 3) . Así pues, vista la prosperidad de la masoneria en Huelva en el momento en que fueron erigidos los obeliscos y columnas en la Plaza Doce de Octubre, no es difícil imaginar que para su autor, probablemente masón, Huelva fuera un verdadero templo, al que como a todo templo masónico hubiera que acceder a través de los pilares de la sabiduría representados por las columnas J y B.

Si ya me resultaba evidente el carácter masónico de las columnas de la Plaza Doce de Octubre, la revelación definitiva me quedó constatada por el hallazgo casual de un pequeño detalle en una postal de 1930, que aparece reproducida dentro de una pequeña guía de mano que publicada con motivo de la exposición "Una mirada entre dos ríos. Huelva en imágenes (1873-1970)", que tuvo lugar en la Casa Colón entre diciembre de 2005 y enero de 2006. La postal a la que me refiero es la siguiente:


Si nos fijamos, en la esquina superior izquierda de la postal se muestra un tercio de una esfera de una de las columnas, y si observamos lo que se vislumbra de la esfera con mas detenimiento, se puede distinguir lo que a todos luces es una estrella e incluso se adivina la línea de un ecuador, en definitiva, la clara representación de una esfera celeste. En la siguiente ampliación puede observarse con más detalle:




Así pues, aunque en la actualidad las esferas situadas sobre los capiteles de las columnas de la plaza se nos muestran con idéntica fábrica de polígonos de cristal opaco, engarzados en cuadrículas de bronce, en su momento, por el contrario, debieron estar policromadas, representado, al menos una de cada una de las parejas, un firmamento celeste, la columna J de cada pórtíco simbólico, confirmándose así su origen masónico.


Por lo demás, la estructura que se entrevé en primer término en el borde izquierdo de la postal no debe corresponderse con una de las columnas, sino quizá con un surtidor de gasolina que según la obra citada de Ana Maria Mojarro, "Historia del Puerto de Huelva", la Junta del Puerto autorizó a instalar en la Plaza XII de octubre, el cual posiblemente se interponía entre el fotógrafo y la columna, pudiéndose ver claramente en la parte inferior izquierda de la fotografía una maneta o manivela de dicho ingenio.


Singularidad de las columnas como ornamento urbano.
La singularidad de las columnas-faros de la Plaza Doce de Octubre se acrecienta por el hecho de no encontrarse nada parecido en ninguna otra ciudad. Al menos, después de una larga búsqueda, no he encontrado nada igual. Hay múltiples monumentos columnarios, muchos de ellos muy famosos, repartidos por ciudades de todo el mundo, pero todos consisten en columnas aisladas rematadas con figuras, ya de vírgenes, santos, héroes, personajes históricos, personajes mitológicos o símbolos religiosos, en especial cruces. Son raros los monumentos columnarios que en los espacios urbanos se nos muestran soportando esferas, pero lo que no he encontrado en ninguna ciudad es un conjunto doble de columnas idénticas soportando esferas, asemejando un pórtico, como ocurre en el extraordinario, por único, caso de Huelva. No es raro, sin embargo, en los cementerios, especialmente anglosajones, encontrar tumbas de masones decoradas con las columnas J y B, así como con obeliscos.

Tumba en el cementerio de Wellignton.
(wellingtonista.com)

Tumba en el cementerio Oak Ridge & Glen Oak de Chicago.
(graveyards.com)
Sí hubo en el pasado reciente una ciudad que erigió dos columnas claramente semejantes a las de Huelva. Toulouse, en Francia, donde dos altas columnas rematadas con esferas servían de pórtico a la entrada a la ciudad por el Ponte des Minimes. Tales columnas, más altas, pero sin duda formalmente menos elegantes que las de Huelva, fueron erigidas en 1832, sin embargo, son ya parte desaparecida de la historia de su ciudad pues se demolieron en 1940 para poder ampliar la anchura del puente al tráfico rodado. En su recuerdo fueron testimonialmente incorporadas dos columnas a la fachada del Consejo General del Haute Garanne en Toulouse.
Columnas del Ponte des Minimes (Toulouse). Demolidas en 1940.

Simbología de los obeliscos.
Según Hans Biedermann ("Diccionario de los Símbolos",editorial Paidós 1993) la palabra obelisco procede del griego obeliskos. Consistía originariamente en una sección cuadrangular tallada en piedra, con un gran valor simbólico en el antiguo Egipto. al parecer, el primer obelisco, o columna sagrada, fue erigido en On (Heliopolis), ciudad que según la religión egipcia fue la primera en recibir los rayos del sol al crearse el mundo. Estos sillares monolíticos tenían un remate piramidal, generalmente recubierto de metal (oro) para que brillasen y proyectasen la luz del Sol. No era raro situarlos por parejas en los pilones de acceso al templo. "Hoy ya no es fácil dilucidar si el antiguo obelisco era un monumento fálico a la fertilidd, o bien una especie de eje del mundo tallado en piedra".

Para Christiane Desroches ("Símbolos de Egipto",editorial Paidós, 2005). "El obelisco representa un rayo de sol petrificado, y al mismo tiempo el sexo del astro. Las inscripciones indican que los obeliscos 'perforaban el cielo', una imagen que muestra bien el vínculo que establecían estas agujas entre la tierra y el cielo. Para materializar esta función solar, el remate de todos los obeliscos sostenía un piramidión recubierto de electro, una aleación natural de 75% de oro, 23% de cobre y 2% de plata; los 'químicos' egipcios descubrieron su composición para fabricarla artificialmente.

Respecto a la asunción de la simbología del obelisco entre la iconografía masónica, Juan Carlos Daza ("Diccionario de la francmasoneria", Ediciones Akal, 1997) considera que los obeliscos figuran como símbolo de la iniciación en los Misterios o como imagen del Sol.

En tal sentido, la relación del antiguo Egipto y la masonería es profunda, encontrándose los orígenes de ésta, según se desprende de manuales masónicos, en los gremios egipcios de escribas, constructores, arquitectos y escultores, siendo pues multitud las reminiscencias egipcias que podemos encontrar en los textos, misterios y hermetismo masónico. De hecho, muchos templos masónicos aparecen hoy en día decorados con abundantes elementos egipcios, incluidas efigies y pirámides.

A tal respecto, resultan evidentes las influencias masónicas, herederas del hermetisco egipcio, que podemos encontrar en los obeliscos de la plaza Doce de Octubre. Su número: dos, los mismos que se situaban en los pilones de acceso a los templos egipcios. Su cobertura con azulejos de cobre, como los primitivos obeliscos egipcios, tiene la clara finalidad de reflejar los rayos del sol que el monumento simboliza. Los dos obeliscos aparecen rematados con un piramidion realizado también con piezas cerámicas con reflejos de cobre, que antes de construirse todos los feos edificios que hoy rodean la plaza, debía ser el punto donde primero se reflejaran los rayos de sol del alba y los postreros del ocaso.

Por último, los dos obeliscos situados a ambos extremos de la plaza, gozan de la especialísima singularidad, en ningún modo casual, de venir a coincidir sus vértices con los cuatro puntos cardinales, como he podido constatar con una simple brújula. Haced la prueba.


Estado de conservación.
Los seis ornamentos, los dos obeliscos y la cuatro columnas-farol se encuentran en perfecto estado de conservación. Las luminarias de los obelisco lucen espectaculares por la noche, no así las farolas de las columnas que permanecen apagadas sin que se conozca el motivo, pues están conectadas a la red eléctrica, como denotan las cajas de registro recientemente instaladas en su basamento. Sin embargo, a pesar de este buen estado de conservación, especialmente por lo que se refiere a las columnas, han quedado deslucidas por el abigarrado entorno en el que se han visto rodeadas con la última remodelación llevada a cabo en la Plaza Doce de Octubre inaugurada a finales del 2007. Farolas de acero corten, mástiles con cámaras de vigilancia del tráfico, jardineras de colores, arbolitos, palmeras, bancos y una enorme pérgola de hierro y hormigón, impiden la diáfana visión de estas singulares, históricas y simbólicas luminarias. Pero démonos por satisfechos, lo importante, lo que es un hito en la ciudad de Huelva, es que sigan en pie y en excelente estado de conservación.